viernes, 29 de noviembre de 2013

Verano en Maspalomas

¡Anda que no le dimos vueltas a lo de a dónde ir de vacaciones este verano! Mirando precios, la verdad es que casi te salía parecido irte a las islas o irte a la zona del Caribe. Pero al final, decidimos no hacer un viaje tan largo y nos marchamos a las Islas Canarias. Yo ya había estado en Tenerife, en la Costa Adeje, hace unos 10 años, pero no me hubiese importando volver, sino ir a Lanzarote o Fuerteventura. Pero tras calcular presupuestos, decidimos optar por irnos a Gran Canaria, a la zona sur, a Maspalomas. 

La verdad es que nunca me había llamado la atención la isla. De hecho, no me habían hablado muy bien de ella, ya que me dijeron que era el más feo de entre las islas y donde menos cosas hay para hacer. Pero no nos importó. La idea que teníamos era, como siempre, visitar lo máximo posible y descansar un poco, al fin y al cabo estábamos de vacaciones. Lástima que no tenga muchas fotos para mostraros, y es que (¡qué cabeza la mía!) olvidé el cargador de la cámara reflex en casa y la batería del móvil no me aguantaba todo el día. Pero se puede decir que las fotos más importantes las tengo. 

DÍA 1 - Llegada

Cogimos el avión en Madrid, ya que si lo cogíamos desde Bilbao, había que hacer escalas y pasábamos muchos horas en el viaje. Llegamos sobre las 20:00 y al de media hora ya estábamos en el autobús rumbo a Maspalomas. No era un autobús de esos que te va dejando delante de cada hotel, por lo que tuvimos que andar unos 15 minutos desde donde nos bajamos. Pero una vez llegamos a los apartamentos, me parecieron ideales. Y es que teníamos un pequeño adosado de dos pisos muy mono. 
Estaba justo al lado del Campo Internacional de Golf, a unos 20 minutos andando desde el Faro de Maspalomas. Se llamaba Cordial Green Golf y si vuestra intención era pasar unas vacaciones tranquilas, sin preocuparnos por el ruido de la fiesta, ésta era una buena opción. Hay que decir que queda bastante alejado de todo en general, pero desde el hotel salían dos autobuses cada cierto tiempo, uno que iba hacia la zona del Faro y otro hacia la Playa del Inglés. Pero la frecuencia no era muy amplia y el último autobús de vuelta era sobre las 20:00. Como nosotros ya teníamos decidido que íbamos a alquilar una moto para el resto de los días que nos quedaran, la distancia nos daba un poco igual. Lo malo es que por la zona estaba todo bastante dejado y fuimos a un centro comercial donde sólo había 2-3 restaurantes abiertos. Tuvimos suerte y cenamos bastante bien. Y de vuelta al hotel, estábamos tan cansados, que caímos rendidos en muy poco tiempo. 


DÍA 2 - Conociendo un poco la zona

Cogimos el primer autobús que salía dirección al Faro de Maspalomas. Queríamos desayunar algo allí, pero no había ninguna cafetería abierta. A esa hora sólo había chiringuitos con ropa, complementos y demás, y algún que otro restaurante que empezaba a prepararse para las comidas. Y es que no tenemos que olvidar que la mayoría de las islas están más bien orientadas a turistas ingleses, alemanes y demás, quienes tienes los horarios de las comidas como dos horas adelantadas. Así que nos tuvimos que conformar con un zumo y unos bollitos que compramos en una tienda. No íbamos preparados para ir a la playa, así que dimos un paseo y poco a poco volvimos hacia el hotel. 
La tarde la aprovechamos para buscar algún sitio donde alquilasen motos y cogimos una scooter bastante cómo para ir de paquete. Volvimos al hotel y descansamos un rato mientras probábamos la piscina. Y por la noche, como ya teníamos cómo movernos por la zona, nos acercamos a la Playa del Inglés con intención de cenar en alguno de los chiringuitos que abundan por la zona. A decir verdad, aún no habiendo hecho gran cosa ese día, seguíamos arrastrando el cansancio del día anterior, por lo que volvimos pronto al hotel.


DÍA 3 - Poniendo a prueba la moto

Cuando fuimos a alquilar la moto, el de la tienda nos recomendó varias rutas donde poder conocer los lugares más característicos de la zona y de la isla en general. Y como nos dijo que por el camino disfrutaríamos de increíbles vistas y lugares con encanto, no dudamos en coger la moto bien temprano y lanzarnos a la carretera. Comenzamos a subir hacia Fataga, lugar desde donde nos dijeron que íbamos a conseguir buenas vistas y no se equivocaban.

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Seguimos subiendo y por el camino nos encontramos con unas cuantas granjas de camellos, desde donde realizaban excursiones. Nosotros la verdad es que no estábamos muy interesados en montar en camello, preferimos seguir con la ruta. Llegamos hasta San Bartolomé de Tirajana y desde ahí tiramos hacia el centro, hacia la zona de Cruz de Tejeda. Con unos cuantos kilómetros recorridos, vimos que la hora de comer se nos iba echando encima y decidimos volver por donde habíamos venido, no sin antes parar a tomar un tentempié en San Bartolomé de Tirajana. Y de ahí, vuelta al hotel, donde preparamos una papas arrugás bien ricos y fáciles. Y como no, tenían que ir acompañados del rico mojo picón.


Y después de esa paliza, un poco de relax en la piscina. A las tardes, nos solíamos acercar a la zona de la Playa del Inglés donde tomábamos algo y cenábamos en una de sus terrazas. Una de las noches cenamos unos mejillones que estaban buenísimos.


Aguantábamos hasta bastante tarde porque la temperatura era perfecta y el ambiente con los cóckteles y música alrededor te animaba a quedarte un rato más. Pero tampoco podíamos estar hasta muy tarde, ya que teníamos que volver en moto.


DÍA 4 - Conociendo la capital

El cuarto día nos despertamos un poco antes ya que teníamos planeado acercarnos a la capital. Teníamos casi 60 kilómetros por delante, por autopista y con la scooter. Sólo deseaba que no hubiera mucho tráfico que no hiciese mucho viento. La verdad es que me lo paso mucho mejor circulando por carretera secundarias y vacías que cuando voy por la autopista. No voy tan segura como paquete, pero no me puedo quejar. A parte del dolor de culo que me ocasionó el viaje, todo había ido sobre ruedas.

Cuando llegamos a Las Palmas no teníamos ni la más remota idea de dónde íbamos y dónde teníamos que aparcar. Además, como casi en todas las ciudades hoy en día, todo era OTA. Pero nos enteramos que si ibas en moto, los aparcamientos eran gratuítos. Aparcamos cerca del puerto, así que decidimos acercarnos hacia el paseo para poder orientarnos mejor. La verdad es que anduvimos sin rumbo fijo durante un buen rato. Entramos en un museo dedicado a la ciencia, pero no nos quedamos mucho rato. Y paseando paseando, llegamos a la zona de las playas. La verdad es que el tiempo no acompañaba mucho, sólo hacía resolillo y de vez en cuando pegaba bastante el viento, pero mientras no lloviese... Anduvimos por todo el paseo, llegando hasta la punta en la que está el Auditorio Alfredo Kraus. Y vuelta hacia la zona de los restaurantes, que con el paseo que habíamos dado ni nos dimos cuenta de que había llegado ya la hora de comer.


No podíamos andar remoloneando después de la comida, y es que habíamos pensado en volver hacia Maspalomas, pero esta vez por el centro de la isla (olvidándonos un poco de la autopista) y así poder visitar otros puntos turísticos de la zona.

La primera parada fue en Arucas, famosa por ser donde está la destilería del Ron Arehucas. Lástima que estuviese cerrado porque queríamos entrar a ver cómo era la fábrica y de paso coger alguna botella para llevar de regalo. Nos tuvimos que conformar con verlo desde fuera y dar un paseo por el pueblo, visitando su catedral. Desde allí, seguimos subiendo y aparecimos en Teror, aunque como no tuvimos ocasión de visitar nada, no puedo recomendaros ningún sitio. Nosotros básicamente paramos porque nuestras posaderas necesitaban un descanso de vez en cuando.

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Mientras avanzábamos, las vistas que teníamos enfrente eran cada vez más bonitas. Además, cuanto más bajo estaba el sol, más increíble era el paisaje. Por el camino, paramos en un par de sitios más como la Cruz de Tejeda, el Roque Nublo... y aparecimos por el mismo camino que subimos el día anterior, pasando nuevamente por San Bartolomé de Tirajana, Fataga, las granjas de camellos... hasta aparecer al norte de Maspalomas. Para cuando llegamos, el sol estaba ya casi desapareciendo y era hora de volver al hotel. No sin antes coger algo de cena, y es que hoy sentíamos que no podíamos dar un paso más de lo cansados que estábamos.



DÍA 5 - Mogán y Puerto Rico

La idea que teníamos al día siguiente era quedarnos por la zona e ir a conocer los pueblos de Mogán y Puerto Rico. Partiendo de que los dos pueblos están en la zona de veraneo de turistas extranjeros por excelencia, todo estaba dirigido a ellos: los restaurantes, las tiendas de souvenirs, los cursos de buceo...

Decidimos ir ese día porque nos habían hablado del mercado que solían celebrar semanalmente los viernes y como a mi me gustan todas los complementos y demás que suelen vender en los puestos, nos acercamos a echar un vistazo. La pena es que era tanta la aglomeración que a cada paso que daba, iban disminuyendo mis deseos de comprar algo. Para cuando llegamos a los puestos finales, solo me había comprado una toalla de playa para reemplazar la que yo había llevado, que era demasiado pequeña y me embadurnaba en arena siempre que me tumbaba. ¡Qué pena! Yo que quería hacerme con nuevos accesorios y nada. ¡Mi gozo en un pozo!

Debo decir que el pueblo tiene su encanto y la llaman la pequeña Venecia, pero, en mi humilde opinión, no es nada de eso. No son más que un par de puentes dentro del mismo puerto. Paseamos un rato hasta llegar a la zona de la playa. Y como no habíamos llevado bañador, nos contentamos con tomar unas cañas bien frescas en una de la terrazas que estaban enfrente.

Al menos, habíamos pasado la mañana y en esta ocasión sí que me dio por sacar alguna que otra foto, ya que las vistas bien lo merecían.



La tarde la aprovechamos para descansar. Así que tras una buena siesta, nos fuimos a la piscina a aprovechar los últimos rayos del sol. Y a la noche, más de lo mismo: nos fuimos a los chiringuitos de la Playa del Inglés a cenar.

DÍA 6 - Día de Relax

El sábado decidimos tomárnoslo como día de descanso y pensamos en acercarnos a la playa, ya que solo habíamos estado unos 2 días en ella. Y es que se nos hacía más cómodo ir directamente a la piscina. Pero este día aprovechamos la mañana para acercarnos a la Playa del Inglés. La de Maspalomas la teníamos más cerca, pero había más algas y más viento y no se estaba nada cómodo. Además, en cuanto nos cansábamos de la playa, teníamos las decenas de chiringuitos en los que poder tomar algo. Y es lo que hacíamos, porque el calor era bastante insoportable (soy "doña calores") y no aguantaba más de 15 minutos en la toalla. Tras unos cuantos chapuzones, levantábamos el campamento, nos tomábamos alguna caña y después de pasar por el super, nos íbamos a casa a prepararnos la comida. Nos habíamos convertido en unos expertos en papas arrugadas y ese era un buen día para volver a prepararlos y salieron incluso más ricos que el primer día.

No puedo contar mucho más sobre este día, ya que no hicimos nada especial. Ya digo que cogimos día de relax. Por lo que un poco más de piscina y a cenar. A última hora, aprovechando que era sábado y había bastante ambiente en los bares del paseo, nos sentamos en uno de ellos y nos tomamos unos buenos cócteles.




DÍA 7 - ¡Nos vamos al Aquapark!

¡Qué emoción! ¡Por fin lo había convencido para ir al Aquapark! Que fue gracias a que cuando alquilamos la moto, el señor de la tienda nos dio un vale con el que el conductor de la moto conseguía un 50% de descuento. Y, realmente, eso fue lo que más nos animó a ir. Además, a mi siempre me han encantado los parques acuáticos y me había costado 8 años en convencerle, pero al fin lo conseguí. Así que ese día, cogimos nuestra motito y en 10 minutos nos plantamos en la fila de la entrada. En cuanto vimos los precios, se nos salieron los ojos de las órbitas. La entrada de adulto costaba 25,50 € y, menos mal que teníamos el vale del 50%, con el que la segunda entrada nos salió por 12,75 €. ¡Pero ahí no queda todo! Si querías alquilar hamaca, tenías que pagar 8 € por persona y si querías guardar tus cosas en una taquilla, te salía por otros 6 €, pero en la salida te devolvían 2 €. ¡Vamos, un robo! Pero, ¡oye, lo bien que nos lo pasamos...! Nuestro primer intentó fue un poco fracaso para mí porque no cogía bien los saltos y no disfruté del todo. Además, nos prohibieron bajar con la cámara acuática metida en el bolsillo del bolsillo, ni con chancletas. Así que vuelta a las taquillas.

Probamos todas las atracciones y nos lo pasamos genial. Lo que me sorprendió es que siendo domingo, hubiese tan poca gente en el recinto. Era una gozada llegar a las colas y que después de esperar máximo 10-12 personas, te tocara el turno. Repetimos hasta la saciedad y para la hora de comer estábamos ya agotados de andar subiendo escaleras, soltando tanta adrenalina, el suelo que quemaba un montón por tener que ir descalzos... Así que sobre las 15:00 nos marchamos, ya habíamos tenido suficientes aventuras por ese día.
Ese día sí que necesitamos una siestas reconfortante. Me dolían todos los huesos del cuerpo y me había dado algún que otro golpe en las bajadas. Decidimos tomarnos la tarde-noche libre y no hacer nada más que descansar. 


DÍA 8 - Celebrando nuestros 8 añitos juntos

Como ese día era especial, pensamos en ir a pasar la mañana a la zona de Puerto Rico, comer algo por la zona... Hacía un día bastante triste, estaba bastante nublado y además, el pueblo no era nada del otro mundo. Tampoco tuve ocasión de ver mucho más que la zona del puerto, la playa y los chiringuitos y lo mejor que puedo decir es que en el bar donde paramos a tomar unas cañas nos atendieron de maravilla. Incluso el camarero nos contó que estuvo viviendo muchos años cerca de nuestro pueblo y que le encantaba venir siempre que podía.

Me habían hecho un encargo de llevar una marca de cigarrillos especiales y aproveché para cogerme dos paquetes para mí, uno de mojito y el otro de vainilla.
Teníamos claro dónde íbamos a ir a comer. Nos habían recomendado un restaurante llamado "La Bahía del Pajar" en Arguineguín. Os dejo el enlace del sitio puesto que me pareció 100% recomendable: https://www.facebook.com/pages/La-Bah%C3%ADa-del-Pajar/262353567213409. Nos dijeron que era posible que hubiese que encargar sitio, pero tuvimos suerte y no hizo falta. Debo decir que nos dejó impresionados. Su calidez, simpatía de los dueños, el paraje... y sobre todo, la comida. Nosotros nos decantamos por unos boquerones marinados, dos buenas piezas de pescado fresco del día (en mi caso, probé la vieja y estaba buenísima) y. como no podían faltar, unas papas arrugadas con mojo picón casero. ¡Riquísimo! 100% recomendable en cuanto a calidad, precio y trato. 
Para bajar la comida tuvimos que darnos un par de paseos por la zona antes de volver a casa. Hacía muy buen día, por lo que aprovechamos para ir a la playa. Y a la noche, tuvimos también una muy buena cena. 



El solomillo con salsa de roquefort estaba buenísimo, las patatas y las verduras en general sabían genial y era tan grande el planto que menos mal que cogimos un único plato con intención de coger postre. Y al final, nos tomamos otros cócteles, que esta vez venían con bengalas y sombrillitas. 




¡Qué día tan completo habíamos tenido! Y qué poquito quedaba para marcharnos... Sólo teníamos un último día por delante, así que decidimos ir a casa no muy tarde y descansar. 


DÍA 9 - Último día

Había llegado el final de las vacaciones y aún no habíamos hecho las compras de los recuerdos para llevar a nuestros familiares. Por suerte, sabíamos dónde podíamos encontrar de todo: en el paseo de la Playa del Inglés. Juguetes y ropa para los niños, recuerdos para nuestros padres y amigos, mojo picón como para un regimiento...

Pero primero, decidimos aprovechar unas últimas horas de sol en la playa. Y ese día no pudimos hacer mucho más ya que por la tarde teníamos que entregar la moto y no podíamos acercarnos hasta el paseo, ya que para volver teníamos como unos tres cuartos de hora andando. Así que, un poco más de piscina y preparamos las maletas para tener todo listo.



Al día siguiente madrugábamos bastante y ese día no tuvimos tiempo de hacer nada más que ir a cenar al centro comercial cercano y localizar el punto exacto en el que estaba la parada de autobús para calcular cuánto tiempo nos llevaría llegar hasta allí al día siguiente.


DÍA 10 - Vuelta a casa

Al día siguiente, teníamos que levantarnos a las 6 de la mañana para dejar el hotel, andar unos 15 minutos hasta la parada del autobús con las pesadas maletas y llegar al aeropuerto para salir a las 10:30 hacia Madrid. Tras una larga espera en la cola de facturación, fuimos a desayunar y aprovechamos para hacer la compra que nos faltaba: el tabaco. Un cartón que aquí cuesta 42-43 €, allí costaba 18 €, asi que había que aprovechar.

Tras casi 3 horas de vuelo, llegamos por fin a Madrid, con pena por haberse terminado el viaje, pero con ganas de seguir disfrutando de nuestras vacaciones otros 4 días más.

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Si tuviera que valorar el viaje, diría que está muy bien para familias y parejas que buscan descanso y no estar rodeados de zonas de fiesta. Lo que no quiere decir que no haya fiesta, pero la verdad es que nosotros no íbamos con esa intención y a parte de los cócteles que tomamos en los bares del paseo, no fuimos de pubs. Además, últimamente se ha vuelto destino de moda, ya que 3 personas más que conozco han ido justo después de nosotros y hasta empezar a buscar dónde irnos de viaje, no había oído hablar apenas de Maspalomas.

Por poner una pega, diría que el viaje salió bastante caro y eso que nos contuvimos bastante tanto a la hora de elegir vuelo y hotel como a la hora de controlar los gastos... Por unos 200-300 € más te podías ir la zona de Cancún o Riviera Maya con un todo incluido o hacer algún viaje más cercano pero con más lugares que visitar. Es lo que eché en falta. Lugares de interés. Seguramente nos perdimos muchas cosas por no ir a excursiones organizadas donde te van explicando la historia, arquitectura, paisaje... Pero la verdad es que nosotros siempre hemos sido de ir por libre. Lo que no quiere decir que no nos informemos un poco cuando vamos de viaje e no intentemos planificar un poco a dónde ir y qué hacer cada día.

Estoy deseando que llegue ya el verano que vienes y disfrutar de las pedazo de vacaciones que nos vamos a pegar en nuestro siguiente destino que aún está por confirmar...

jueves, 21 de noviembre de 2013

Barcelona, el "must visit" por excelencia

Llevaba años queriendo volver a visitar Barcelona, ya que la única que vez que había estado fue cuando con 16 años te marchas de viaje de estudios con el colegio. Pero sólo fue un día en el que solamente tuvimos la oportunidad de conocer el barrio judío, las Ramblas y la zona del Maremagnum y el Acuario. Y me supo a tan poco, que lo había apuntado en mis viajes pendientes. 
Desde entonces, por una cosa o por otra, nunca encontraba un buen momento para ir o siempre se nos ocurría algún otro sitio que en ese momento nos apeteciera más visitar. Pero la pasada Semana Santa, aprovechando que teníamos 5 días libres, nos animamos a acercarnos a la que sin duda alguna es una de las ciudades "must visit" por excelencia. 

Sin duda alguna, fueron unas vacaciones cortas, pero intensas, conociendo prácticamente toda la ciudad tanto en metro, como en coche y, como no, pateando mucho. 

DÍA 1 - Llegada

Nada más llegar, localizamos el hotel, muy bien situado en una de las calles de al lado de la Razzmatazz (se llamaba Hotel Apsis Porta Marina) y con una boca de metro situada a 5 minutos a pie con el que te podrás plantar en mitad de la Plaza Catalunya en 3 paradas. Al ir en coche, necesitábamos saber dónde aparcaríamos el vehículo durante nuestra estancia y antes de decidirnos por cualquier hotel, necesitábamos saber si en sus inmediaciones había zona de aparcamiento gratuíto. Es otra de las razones por las que nos decantamos por este hotel barato, con encanto y cercano al centro. Pues bien, una vez localizado el hotel y haber dejado el equipaje, nos cogimos el metro y nos acercamos a Plaza Catalunya con deseos de empezar a conocer cada rincón de la ciudad condal. 

Paseamos por las Ramblas, visitamos el Mercado de La Boquería y callejeamos por la zona de la Plaza Mayor y el Ayuntamiento. Y es que en esta última zona estaba el Sushi Ya (fuimos al de la calle Quintana nº 4), el restaurante japonés que nos recomendaron visitar. 100% recomendable, sobre todo la ensalada de algas verdes que está realmente bueno. 


Como una vez que salimos del restaurante necesitábamos bajar un poco la cena, nos dirigimos hacia la zona del puerto y la playa. A pesar de ser ya Semana Santa, hacía una temperatura agradable para dar un largo paseo por la playa y poco a poco, nos fuimos alejando del centro, pero a la vez, acercándonos hacia la zona del hotel. Para cuando llegamos al hotel, muchos grupitos de chavales se iban concentrando por la zona del Razzmatazz. Creimos que con el ambiente que había en la calle no íbamos a poder pegar ojo, pero nada de eso.


DÍA 2 - Park Güell - La Sagrada Familia - Casa Milá- Casa Batlló - Villa Olímpica

El segundo día amaneció muy soleado y eso hizo que nuestras ganas de salir a conocer cada rincón de Barcelona fuesen en aumento. La primera parada la fijamos en el Park Güell ya que sabíamos que cuanto más pronto fuésemos menos visitantes habría. Siempre he tenido ilusión de conocer este parque que me parece una maravilla. 
Ya se iba acercando el mediodía y teníamos que buscar algún lugar donde comer. Decidimos bajar andando por la zona del Carmel y aparecimos en las inmediaciones de la Sagrada Familia, otro de los puntos que teníamos previsto visitar ese día. Por fin pude ver con mis propios ojos lo impresionante que es la catedral  ya que la primera vez que lo vi, si mal no recuerdo, desde el autobús y sin tener tiempo a parar para admirar su grandeza. 
Hicimos una parada para comer, antes de reanudar la marcha hacia la zona donde están las Casas Milá, Batlló y Amatller,
Eran ya cerca de las 5 de la tarde y teníamos las piernas cansadas de tanto patear por las calles. Así que, como estábamos bastante cerca del hotel, cogimos el metro y fuimos a buscar el coche, porque una cosa es que estuviésemos cansados de andar, pero otra cosa que no quisiésemos seguir disfrutando de todas las cosas que nos ofrece esta ciudad. Tras un vistazo al mapa y a los sitios que habíamos anotado como imprescindibles para visitar, decidimos acercarnos a la Villa Olímpica. Y fue un acierto, ya que está bastante alejado de lo que es el centro y hay que subir a la montaña de Montjuic.
Justo en la parte de abajo del Estadio Olímpico Lluís Companys está el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, más conocido como el MACBA. Y desde ahí tuvimos la oportunidad de ver en acción la Fuente Mágica de Montjuic, con su música y sus luces.

Desde ahí, aprovechando que el Camp Nou nos quedaba cerca, paramos un momento a verlo, pero estaba ya todo cerrado, serían ya cerca de las 21:00. Como estábamos con el coche, nos acercamos a la zona del puerto, al Maremagnum y cenamos allí mismo, terminando el día con la visita al Monumento de Colón y a la Torre Agbar, ésta última muy cerca del hotel. 



DÍA 3 - Tibidabo - Ciutadella - Aquarium - Catedral de Santa María del Mar

Este día remoloneamos un poco más ya que estábamos cansados del día anterior, pero en cuanto desayunamos toda la pereza desapareció y nos animamos a subir al Tibidabo a conocer el parque de atracciones. No me esperaba un Port Aventura ni nada por el estilo, pero he de decir que estaba muchísimo más abandonado de lo que me esperaba. Más de la mitad de atracciones estaban cerradas y encima, para empañar más la visita, hacía un viento desagradable. 




























Aún así disfrutamos como enanos tirándonos por los toboganes y dando un paseo admirando las vistas de la ciudad. A la tarde habíamos planeado acercarnos al Parque de la Ciutadella para tomar un poco de aire fresco y disfrutar de los rincones que nos ofrece este espacio verde en mitad de la ciudad. Tras dejar el coche en el hotel y hacer un parón para comer algo, nos fuimos hacia el parque. Nuestra primera intención era visitar el Zoo, pero cerraban a las 18:00 y no teníamos ni dos horas para la visita. 
Así que decidimos pasear un rato y acercarnos a la zona del puerto. Pero no nos queríamos quedar sin ver animales ese día, así que decidimos visitar el acuario. En mi anterior estancia en Barcelona, me acuerdo que me gustó mucho y como no podía ser de otra forma, esta vez también disfruté un montón. 
Una vez que salimos del Aquarium, nos acercamos al barrio del Borne, donde entre otras cosas pudimos conocer la que es conocida como "La Catedral del Mar" (o la Basílica de Santa María del Mar), famosa por el libro de nombre homónimo escrita por Carlos Ruiz Zafón. 
Y para rematar la noche, cenamos en un bar-restaurante cercano al hotel, donde servían hamburguesas, bocadillos, platos combinados, raciones... Nos emocionamos tanto con la tan extensa carta que nos pasamos a la hora de pedir. Y digo yo: el camarero ya nos podría haber dicho algo al ver que pedíamos tanto para dos personas. Pero lo disfrutamos tanto que no nos importó tanto dejar tantas sobras. 
Llegó el momento de descansar tras meternos esta panzada entre pecho y espalda y nos marchamos a la habitación. 


DÍA 4 - Montserrat - Sitges

Nuestro penúltimo día de vacaciones nos despertamos con ganas de coger el coche y salir a conocer un poco las afueras de Barcelona. Mirando un poco en las distintas guías, nos convenció la zona del Montserrat y en menos de una hora nos plantamos en la parte baja de la montaña. Pero nuestro gozo en un pozo, cuanto más ascendíamos, el ritmo se iba convirtiendo en más lento como consecuencia de la caravana que se iba formando por delante. Hubo momentazos de parones en mitad de la carretera, sin poder dar marcha atrás ni avanzar. Después de casi dos horas de caravana, por fin llegamos arriba, donde tras dar más vueltas, conseguimos aparcar. Aunque mereció la pena, solo por tener la oportunidad de disfrutar de las vistas. El santuario y monasterio del Montserrat se erigía entre las montañas rocosas haciendo que la estampa sea preciosa.

A pesar de que nuestra primera intención era comer algo allí, cuando vimos los precios desorbitados que te cobraban por un bocadillo de chorizo envuelto en papel film, tuvimos claro que mejor comer en cualquier restaurante que encontrásemos de camino a Sitges, próxima parada. No muy lejos de allí, econtramos un restaurante de carretera donde comimos de lujo y a buen precio teniendo en cuenta lo que comimos. 
Con las fuerzas ya repuestas, cogimos el coche y nos acercamos a Sitges buscando el descanso en una terracita. A pesar de ser principios de abril, la temperatura era muy agradable, soleado y con bastante calor. Dimos un paseo por el pueblo y aprovechamos para tomar unas cervezas bien frescas que entraban como agua con el día que hacía. 


Pero se nos iba echando la tarde encima y llegaba el momento de volver a Barcelona para poder aprovechar la última noche en la ciudad. Como el primer día nos gustó mucho el restaurante japonés al que fuimos (el "Susi Ya"), optamos por ir al otro restaurante que estaba también por la zona (en la calle Cometa nº 3). ¡Craso error! Estaba como más dejado y los platos que nos sirvieron fueron bastante escasos en cuanto a calidad. Nada que ver con aquella ensalada de algas verdes y el sushi. Creo recordar que de primero era una sopa bastante sosa y de segundo algo de carne con verduras. Tampoco es que me disgustara del todo y el precio estaba muy bien, ya que se trataba de un menú del día que serían como unos 10 € por persona. Pero si yo tuviera que recomendar alguna de entre las dos, sin duda alguna sería el del primer día (el de la calle Quintana). 


DÍA 5 - Despedida y vuelta a casa

¡Y llegó el último día! ¡Qué rápido pasan los días cuando se está agusto! ¡Qué pereza da tener que volver a la rutiina tan de golpe! Pero era lo que había. Me llevaba los buenos ratos vividos y todos los lugares que habíamos conocido. A la vuelta, paramos a comer a mitad de camino y nada más entrar en Álava, el tiempo se fastidió y nos comimos una gran tormenta. Y es que parecía que nos acercábamos a Mordor, y más después de comparar con los días soleados que habíamos tenido. 


Un nuevo viaje que guardo en la memoria y plasmo en este diario de viajes. Y es que, a pesar de ser largos y puedan resultar hasta cansinos, a mi me gusta dejar por escrito las actividades que realizo y los distintos lugares que he conocido en cada viaje, para por si algún día me piden consejo, hacerles una pequeña guía partiendo de la base de lo que más nos gustó en su momento.

Manualidades&DIYs: mi rincón en Facebook

Ya hace casi un año que inauguré mi página de Manualidades&DIYs con intención de dar a conocer las diferentes cositas que hago e intentar promocionarme. Y desde entonces, no me puedo quejar. Es verdad que aún no he vendido muchas cosas, pero los encargos que he tenido los he realizado con toda mi ilusión y con esperanza de que a las destinatarias les gustaran. 

He decidido dar impulso a Manualidades&DIYS también desde el blog, ya que muchas de las cosas que tengo en venta los suelo mostrar en esta misma página. Además, en este blog nunca he hablado de los precios que he fijado para cada producto y creo que ha llegado el momento. Y siempre que sea necesario repetiré esto que voy a decir: es muy difícil establecer un precio fijo a algo que tú haces. Y para eso, las preguntas que te tienes que hacer primero de todo son...
       
          - ¿Cuánto material tengo que comprar?
          - ¿Cuánto me gasto en material?
          - ¿Cuánto tiempo me lleva hacerlo?
          - ¿Qué % de beneficio debo sacar?

Una vez que tienes claras las respuestas, fijas el precio que convengas. Aquí van los míos:






Estas son las manualidades que de momento he hecho, aunque espero que poco a poco el surtido vaya creciendo. Todos estos trabajos los podéis encontrar en mi página de Facebook (Manualidades&DIYs) entrando en la sección Fotos >> Albumes. Aquí os dejo el enlace para acceder directamente al catálogo: 
Catálogo
Y de paso, quiero dar por inaugurada mi nueva cuenta de correo para que quien quiera encargar alguno de los trabajos que realizo directamente lo haga mediante esta vía. 


Además, este blog tendrá una sección que va a estar directamente enlazada con la página de Facebook. He colocado un link con el título de "CATÁLOGO" en la parte de arriba a la derecha.


Y creo que por hoy es suficiente. Como bien he dicho en el post anterior, me voy a tomar al menos una semana de descanso por motivos de salud, al menos en lo que a manualidades se refiere. Como durante mi reposo no hago más que navegar por internet, ver la TV y leer, mañana volveré con contenido diferente. Mientras, voy repasando un poco las ideas...

¡¡Hasta mañana!! // Bihar arte!!

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Nuevas fofuchas

¡Por fin tengo alguna manualidad para publicar! Y es que las últimas dos semanas he entregado 3 pedidos que me habían realizado dos de mis compañeras de trabajo. Se trata de unas fofuchas personalizadas para sus niñ@s y aunque muchas veces digo que no quedo satisfecha al 100% con mis trabajos, me han hecho saber que les han gustado mucho. Y eso me pone contenta.

Aprovecho, de paso, para promocionar mi página de Facebook (me suena que lo hice en algún post anterior, pero nunca viene mal volver a recordarlo).

¡Visítame!

Empiezo con el primero que entregué que era un fofucho personalizado del niño de una compañera de trabajo, vestido con el traje del Athletic. Era un regalo que la ricura le iba a hacer a su aita y creo haber entendido que le hizo mucho ilusión. 
Este fofucho es algo más pequeño de los que acostumbro hacer, ya que normalmente los que realizo miden unos 25 cm aproximadamente y este rondaba los 15 - 18 cms. Por lo que el precio también baja un poco, de 15 € a 12 €. 

Y justo la semana siguiente, entregué otras dos fofuchas personalizadas de los niñ@s de otra compi de trabajo. En esta ocasión también me pidieron que vistiera a uno de ellos con la equipación del Athletic y esta vez fue en versión chica.


Y para el niño me pidió que le realizará con apariencia de patinador. Lo que más gustó realizar en este caso fueron los patines con ruedas en línea, ya que era la primera vez los hacía y no sabía ni por donde empezar. Pero gracias a los miles de tutoriales que veo por la red, ví que no tenían ningún misterio (al fin y al cabo es como hacer unas botas altas y colocarle unos ruedines enrollando un trozo de goma eva). 


No sé si a los niños les gustó, pero la madre me ha hecho saber que ella al menos ha quedado encantada con el resultado. Así que debo decir que me doy por satisfecha. 

Tengo otro encarguillo más que iré realizando con la mayor brevedad posible. Aunque de momento, por motivos de salud, debo descansar y no tendré ocasión de hacer nada durante por lo menos la próxima semana. Pero en cuanto me ponga buena, prometo volver con más cositas. 

Tengo una sorpresa guardada de cara a las próximas fiestas, pero de momento prefiero no comentar nada, ya que no tengo muy claro en qué momento tendré un hueco para realizarla. Asi que prefiero darle un par de vueltas más al tema. 

Hasta muuuuy prontooo!!!

domingo, 3 de noviembre de 2013

Más recetas...

Hoy vengo con unas cuantas recetas que he ido haciendo a lo largo de la semana. Todas ellas son fáciles y rápidas de elaborar y, lo más importante, aptas para personas que están intentando cuidar su figura, por lo tanto, 100% saludables. 



ARROZ INTEGRAL CON VERDURAS

INGREDIENTES (para 2):

- Arroz integral (1 taza por comensal)
- 1/2 cebolla
- 1/4 pimiento rojo
- 1/4 pimiento verde
- 1/2 calabacín
- Champiñones
- Aceite de oliva
- Salsa de soja
- Sal


ELABORACIÓN: 

- Ponemos a hervir el arroz integral (1 taza por cada persona) hasta que veamos que está al punto. 

- Picamos las verduras y las rehogamos hasta que se doren.  


* NOTASólo utilizaremos la parte de dentro del calabacín, por lo que, con una cuchara grande, sacamos el centro del calabacín y apartamos el resto.


- Cuando el arroz esté listo, lo escurrimos a la vez que lo vamos enfriando con agua del grifo. 


- Añadimos el arroz a las verduras, agregamos un chorrito de salsa de soja y lo cocinamos todo junto durante otros 5 minutos.

- Y listo para servir



Como podéis ver más arriba, aparté lo que me sobró del calabacín. Pero no para tirarlo, sino para realizar otra receta con ella. 


CALABACÍN RELLENO DE ATÚN

INGREDIENTES (para 2):

- 1 calabacín
- 1 lata de atún
- Verduras (pimiento verde y rojo, cebolla...)
- Aceite de oliva
- Orégano

ELABORACIÓN:

- Cortamos el calabacín por la mitad (a lo largo) y le sacamos la pulpa con la ayuda de una cuchara. 

- Rehogamos las verduras que hayamos escogido (yo aparté un poco de verdura que tenía preparada para el arroz integral) y lo mezclamos con el atún ya escurrido. 



- Rellenamos el calabacín con la mezcla de atún y verduras. 



- Lo metemos al horno a 180º durante 20 minutos. 



- Y... ¡listo!


Al día siguiente, como me sobró un poco de arroz con verduras, le añadí unas cuantas espinacas ya hervidas y me hice otro plato sano y sabroso.


Aunque en la foto parezca que no tiene buena pinta, debo decir que sabe mucho mejor de lo que parece.

Esa misma noche, llegué tarde del trabajo y no me apetecía ponerme a cocinar. Como soy muy aficionada a las ensaladas, decidí experimentar un poco y salirme de la típica ensalada de lechuga, tomate y cebolla.


ENSALADA DE ESCAROLA CON QUESO Y MANZANA

INGREDIENTES (para 2):

- 1 puñado de escarola (sustitutivo de la lechuga, ya que no retiene tantos líquidos y es más apta para cuando se está a dieta)
- 1 manzana Golden
- 1 tomate
- 1 loncha de queso emmental
- Aceite de oliva
- Vinagre de módena
- Sal
- Salsa de soja


ELABORACIÓN:

- Cortamos la manzana, el queso y el tomate en dados.



- Para la vinagreta, mezclamos un chorro de aceite de oliva, un 1/3 de vinagre de módena, un chorrito de salsa de soja y una pizca de sal. 

- Lo mezclamos todo en un bol...



- ...  ¡y a disfrutar de esta ensalada sana y diferente!


Y si tenéis alguna comida o cena especial y queréis preparar algo que quede presentable y sea sabroso a su vez, os enseño una receta bien fácil y que se hace en menos de 15 minutos.

TIMBAL DE CALABACÍN, SALMÓN AHUMADO Y GULAS

INGREDIENTES:

- 1 calabacín
- Salmón ahumados envasado
- Gulas
- Aceite de oliva
- Sal
- Especias al gusto (en mi caso, orégano)


ELABORACIÓN: 

- Cortamos el calabacín en lonchas finas a lo largo y luego les damos forma de cuadrados.


- Las hacemos a la plancha hasta que cojan un color dorado y se pongan blandas.


- En otra sartén, calentamos las gulas ya descongeladas.


- Y empezamos a montar: primero una cama con 2 lonchas de calabacín, luego una loncha de salmón ahumado y un puñado de gulas. Repetimos el proceso hasta obtener la altura deseada.


- Y este es el resultado...


He de decir que queda muy bonito, pero a la hora de comer se deshace todo. Aún así, de sabor está muy bueno, sobre todo si te gusta el salmón ahumado que realmente es lo que más sabor le da.

Espero que os hayan gustado mis recetas y os animo a que las probéis.

La próxima vez que escriba os mostraré uno de mis últimos trabajos que me encargaron y con la que quedé más o menos satisfecha.

Hasta pronto!!!